-¡No me gustan las comedias románticas!
A mí tampoco, pero las relaciones personales están presentes en todas las historias, sea cual sea el género. Haced la prueba, ved cualquier película de terror, o bélica, o de lo que sea pero que no tenga nada que ver con el amor, y podréis comprobar que al protagonista siempre le gusta una chica, pero que no puede ligársela porque es la novia del tío chungo, su padre es muy estricto, está muerta…
Siempre. Del mismo modo que no sólo en las películas porno hay sexo explícito, el amor imposible que al final resulta que no lo es tanto está igualmente en todas partes. A la gente le gusta. Aunque digan que no, todo el mundo quiere que cojan al asesino, y que se zumbe a la chica… Y si al final no lo consigue, notan que falta algo. Que al detective finalmente se le escapa asesino, no pasa nada. Al menos ha ligado.
Aprovechemos eso. Usémoslo. ¿Por qué no? ¿Por qué resistirse? Resulta ser un gancho muy potente, una fuente de conflictos inagotable, da interés y profundidad a la historia, y al personaje.
Y realismo. La vida misma se basa en eso, en conseguir encontrar a alguien con quien pasar la vida o una noche. No hace falta salir explícitamente a ligar. Estás al acecho en el trabajo, en el gimnasio, cuando sacas a pasear al perro e incluso cuando estás follando con otra persona. No desaprovechamos una.
Pues en las historias tampoco.
Tú quieres escribir comedia. Lo sé. Pura y dura. Lo sé. Nada de romántica. Que te he dicho que lo sé.
Una comedia romántica centra la historia en el amor, en una relación de pareja tormentosa, y sobre ella ocurren los chistes o situaciones graciosas. Bien. Pues escribe una comedia sobre cualquier otra cosa. El centro de la historia, el eje, la columna vertebral puede ser lo que quieras. Básala en lo que te de la gana. Se han hecho sobre perros. Se han hecho sobre coches. Se han hecho sobre guerras, polis y chapuzas. Pero eso no quita que aparezca una chica o un chico por ahí, porque el guión lo requiere, y que salten chispas. Que no se centre sobre eso, sobre la historia de amor, pero que se maneje como trama secundaria. Está ahí, y mantiene el interés del espectador.
Por ejemplo, The Big Bang Theory trata de la vida de unos frikis cerebritos, y ahí está el ahora sí, ahora no, de Leonard y Penny. Aída es el día a día de los habitantes de un barrio marginal, y ahí están Paz y el Luisma. Friends, unos amigos como otros cualesquiera, con sus líos sentimentales que vienen y van. Y así con todas: El deseo de un perro que habla hacia una mujer en Padre de Familia, el de un pez en Padre Made In USA… Si hasta la biblia, texto cómico donde los haya, deja entrever un amor no aceptado entre un semidios y una prostituta.
Eso sí, el quid está en el “no resuelta”. Si se van a liar en la primera escena, para eso no la pongas.
(by Antonio Castejo)

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