sábado, 28 de marzo de 2015

Todo el mundo puede ser cómico

Sí. Todo el mundo puede ser cómico. Pero lo digo con doble sentido: uno, que todo el mundo puede, si quiere, le gusta, es su vocación, y todo lo demás, llegar a ser un profesional de la comedia, de la misma forma que todo el mundo puede ser dentista, mecánico o barrendero. Y, dos, que debido a que no es necesario ningún requisito para adentrarse en este mundo, TODO EL MUNDO puede meterse en esto sin criterio ninguno, jodiendo a los que de verdad vivimos de esto. Me explico.
He visto a cientos de personas que, porque un amigo o familiar le ha dicho la famosa frase “¡¡tú podrías hacer monólogos!!”, esa persona, de repente, encontrar su vocación, qué hacer con su vida. He visto cientos de personas que, como no valen para nada y de algo hay que trabajar, ocurrírsele la brillante idea de subirse a un escenario. Esta toma de decisión no es el problema, todo el mundo elige en algún momento “qué ser de mayor”. El problema está en que, desde que se toma esa decisión, hasta que esa persona se convierte en cómico “profesional”, pasan nanosegundos. Así, pam, del dicho al hecho, instantáneo, ipso facto, al momento.
Digo cientos, y no estoy exagerando. A mi e-mail llegan cientos de correos de personas que, tras levantarse una mañana habiendo recibido la revelación que le hará “rico y famoso”, enciende el ordenador, se pone a escribir, y al cuarto de hora ya tiene, a su parecer, un monólogo buenísimo. Monólogo que me mandan, para que le eche un vistazo. A veces hasta se graban en video en el salón de su casa, o con la webcam, y me lo mandan también. Y esos monólogos siempre son, y perdonen si ofendo a alguien, una puta mierda.
De esos, pocos son los que de verdad se lo toman en serio, los que de verdad serán cómicos profesionales algún día. El resto son gente que cree que esto es un trabajo fácil, que basta con ponerse un día a escribir, y el resto del tiempo a tocarse las gónadas.
Imagina que tu vecino, el gilipollas del cuarto, dijera un día: quiero ser cirujano. Y con las mismas, se va al hospital, se mete en el quirófano, coge un bisturí y se pone a cirujanear.
-¡Oiga! ¡¿Qué hace?! –le preguntan.
-Soy cirujano –responde.
Pues eso es lo que pasa en la comedia. Ahora todo el mundo es cómico, humorista, monologuista, pero sin formación alguna. Ojala el ministerio de educación metiera mano y creara una carrera universitaria, un módulo, FP, cursos del INEM, lo que sea, y se obtuviera un título oficial. Título sin el cual, no podrías trabajar. Mientras tanto, hay manuales, en inglés y en español, de stand-up, de guión y de todo lo que quieras. Muchos son los cursos donde te enseñan los entresijos para que puedas dedicarte a esto en condiciones, impartidos por  los profesionales con más solera en España. En resumen, la información está ahí, para quien quiera cogerla. Estudia, fórmate y trabaja duro. Este trabajo es gratificante, pero no un camino de rosas.
Es más. El problema no está en que todo el mundo pueda ser cómico. El problema reside en que quien contrata no exige nada al supuesto cómico. Sólo que sea barato.
Si el local contratador, o la empresa que lleva la programación, exigiera algún documento que demuestre la calidad del cómico en cuestión, se acabaría toda esta patraña, intrusismo profesional, que sólo da lugar a que los profesionales de verdad se vean obligados a cobrar menos y a perder trabajos en pos de “cómicos” más baratos, que acaban cagándola, obligando al dueño del local a dejar de hacer monólogos, cerrándole las puertas a los cómicos de verdad que podían haber actuado allí.
Un certificado. Sólo pido eso…

viernes, 27 de marzo de 2015

La comedia, premiada

Carmen Machi, tras recibir el Goya a la mejor actriz de reparto, dijo: “Qué sorpresa llevarse un premio por hacer reír”.
Históricamente, la comedia ha sido castigada por la crítica. Mas bien olvidada, ninguneada, apartada. A todos nos gusta, a todos nos divierte, todos queremos reírnos y probablemente sea el género más consumido en cine y televisión, pero a la hora de valorarla, se deja a parte.
Sé que ayer dije que nunca se da un Goya a la comedia, pero este año no ha sido así. Ocho Apellidos Vascos y Mortadelo y Filemón se llevaron tres y dos estatuillas respectivamente (a parte de otras nominaciones no premiadas). No fueron los triunfadores de la noche ni mucho menos, pero ya se empieza a tener en cuenta a la comedia, un género que está ahí y que nos da grandes satisfacciones.
Metaforizando con el fútbol, nunca un portero se llevará un Balón de Oro (Sólo lo consiguió Yashin en el ‘63). Tanto es así, que se tuvo que crear El Guante de Oro (que precisamente hasta el 2010 llevaba el nombre de Yashin), un premio específico para ellos (aunque sólo se da en los mundiales). Yo ya estaba dispuesto a proponer Los Premios Gila de la comedia.
Que se valore mejor a las películas serias sólo por eso, por no ser comedia, es como juzgar a las personas por, por ejemplo, su apariencia o por su color de piel.
Las comedias son como el resto de películas, todas tienen guión, actores, directores, maquilladores, banda sonora… Conflictos, sentimientos, profundidad… Tanto unas como otras deberían competir en igualdad de condiciones. Que luego resulta que una película seria ha sido mejor que la cómica y se merece el premio, me parece lo justo, si es mejor, es mejor, pero al menos se ha tenido en cuenta, se ha luchado en igualdad de condiciones, y se ha perdido con la cabeza bien alta.
Que se valore tu trabajo en un pilar básico para el buen desarrollo del mismo, y esto nos anima a todos los cómicos, cada uno en su parcela, a seguir luchando con ilusión.

jueves, 26 de marzo de 2015

La lista tonta

Puede que este artículo no quede del todo objetivo, y es que mezclar humor y música es algo superior a mí.
Me gusta mucho. Ya en mis tiempos mozos disfrutaba de lo lindo con el programa La Parodia Nacional. Escuchaba sin parar grupos como No Me Pises Que Llevo Chanclas oLos Mojinos Escozíos, y a día de hoy sigo haciéndolo con El Reno RenardoMamá LadillaGigatrón.
A pesar de que José Mota no es santo de mi devoción, cuando incluye un sketch musicalno puedo evitar verlo y reírme.
Y hace poco casi tengo un orgasmo, al descubrir a Ylvis y su What Does The Fox Say.
Y es en la misma línea de Ylvis donde se encuentra La Lista Tonta. Ya no es como antes, que se busca el cachondeo en todos los sentidos, tanto en las letras como en la indumentaria como en la actitud como en toda la parafernalia. Ahora no. Ahora es un producto serio, reivindicando su sitio junto a otros artistas oficialmente reconocidos como formales, con la salvedad de que hace de reír.
Y ahora viene la parte crítica. La comedia en general siempre se ha visto “castigada” cuando se compara con el drama, por ejemplo. Sin ir mas lejos, en cine siempre se llevan los premios (goyas, globos de oro, óscares) a actores y actrices y a películas y películos dramáticas y dramáticos. Nunca nada relacionado con la comedia, como si un actor fuese peor por hacer comedia en vez de otros géneros, como si la comedia fuese algo fácil que puede hacer cualquiera.
-Es que el drama provoca unos sentimientos que la comedia no consigue.
La risa y la alegría también son sentimientos, y el drama no los provoca.
Su presentador, Quequé, dijo que estos videoclips podrían perfectamente salir en la MTV o en Cadena40. ¿Y por qué no? Ylvis sí que sale.
Aquí tenéis algunos de los vídeos de este singular programa:

miércoles, 25 de marzo de 2015

Pedro Reyes

 
No todo en la comedia son risas. 
Los jóvenes de hoy no sabrán quien es, pero los que crecimos en los ochenta lo veíamos continuamente en televisión. Yo lo recuerdo en la Bola de Cristal y Pero ¿esto qué es?, y sobre todo, ya en los noventa, en No te rías que es peor. Y cómo no, en los Toreros Muertos junto a Pablo Carbonell.
No era un cómico de masas, no gustaba a todo el mundo, y probablemente ahí radique su éxito: fiel a sí mismo y al público que le seguía, con personalidad y estilo propio.
Coherente y absurdo al mismo tiempo, un referente y pilar básico en la historia de la comedia de este país.
Últimamente había vuelto a hacerse notar, a actuar en salas y teatros, y a aparecer en televisión. Estaba recuperando la gloria perdida, trabajando ladrillo a ladrillo, y un infarto lo ha dejado todo a medias.
No lo conocía personalmente, pero sí teníamos amigos en común. No sólo se ha ido un cómico, se ha ido una grandísima persona.
DEP.
(By Antonio Castejo)

martes, 24 de marzo de 2015

Ocho apellidos vascos

¿Sabéis cuando os dicen “tienes que ver la película X, que es buenísima” y luego la ves y dices “pues tampoco es para tanto”? Pues eso NO me ha pasado con 8 apellidos vascos.
No soy muy de comedias románticas. He visto las americanas y, la verdad, puaj. Sin embargo Ocho Apellidos Vascos me ha encantado. Sobre todo porque ofrece lo que considero que debe ofrecer toda comedia: risas.
Coged una comedia al azar, americana, vedla, y después decidme cada cuanto tiempo os habéis reído, cuanto tiempo pasa entre gag y gag, entre chiste y chiste, entre situación cómica y situación cómica. Y también decidme cómo de graciosos son esos gag, esos chistes, esas situaciones. ¿Te has reído con media sonrisa? ¿Con una carcajada? ¿Con un “me río de lo malo que es”? Luego elige los cuatro mejores momentos y dime si no los habías visto ya en el trailer.
Con Ocho Apellidos Vascos yo me he reído como no lo había hecho nunca con una película (con series sí, sin embargo, y en teatro, y no consigo entender por qué no se trabaja de la misma manera), con carcajadas sonoras y bastante seguidas, al mismo tiempo que echaba un vistazo al resto del público de la sala y me complacía ver que se retorcían literalmente de la risa.
Y llegados a este punto, muchos de vosotros estaréis diciendo: ya está con la discusión de siempre, de si el cine español es bueno o malo, que si el americano es mejor, etcétera. Y yo digo que quien generalice de esa manera es porque no tiene ni idea.
¿Una película es mejor sólo por ser americana? ¿Una película es mala sólo porque se ha hecho en España?
Si queremos hacer una película con gran cantidad de efectos especiales, cuanto más dinero le metas, mejor te saldrán, y en eso los americanos nos llevan mucha ventaja. Pero la calidad de una película no se basa en la cantidad de explosiones. Ocho Apellidos Vascos no tiene efectos especiales y es una película buenísima. Como otras tantas. Y si se pueden hacer buenas películas tirando de guión y de interpretación, no hace falta gastarse millones de euros. Los trucos, técnicas, reglas de guión están ahí, a la mano de cualquiera. Los trucos, técnicas, reglas de interpretación están ahí para quien quiera aprenderlas. Y lo mismo para el montaje y edición, para la música, para todo. Si te lo curras y sazonas en su justa medida, hasta los alemanes podrían hacer buena comedia, y no sólo coches. Como si los americanos no hicieran películas malas. Pues hay pocas. Para una película buena que te encuentras en cartelera, te tragas veinte bodrios. Pero en América, aquí y en Pekín. Que la calidad de una película la determinan la calidad de los que trabajan en ella, el compromiso y la dedicación, es esfuerzo, y no el país de origen.
Borja Cobeaga y Diego San José, guionistas de Ocho Apellidos Vascos, has sabido escribir un guión con los ingredientes justos y necesarios para crear un todo de esa calidad. No sólo son risas. Hay una historia que contar, hay unos personajes de los que encariñarse, un final cerrando el círculo…
Pero como todo, tiene sus cosas malas: la falta de proyección internacional. Un producto tan bueno, y que no podamos enseñárselo al resto de mundo. Es un humor tan de aquí, tan basado en nuestros tópicos, que ningún ingles lo entendería si la viera. ¿O creéis que sí? La película no se podrá vender con éxito en el extranjero así como está. Habría que vender los derechos y que ellos hiciesen su propia versión (Ocho apellidos irlandeses).
Desde luego, si finalmente hacen la secuela nueve apellidos catalanes, quiero verla. Y ojalá que sepan mantener el nivel. Yo confío en ellos.
PS: Por cierto, las bragas que gasta Amaia (Clara Lago) son los packs de H&M, ¿no?

lunes, 23 de marzo de 2015

El fin de la comedia

Dan en Comedy Central (antes Paramount Comedy) la serie El Fin de la Comedia. Para quien no la haya visto, no trata de un Apocalipsis cómico, no. Hay algunas personas que piensan que los cómicos vivimos en un monólogo constante, que toda nuestra vida es un jijijaja, pero nosotros también llegamos a casa, o al hotel, tenemos nuestra vida, nuestros problemas, nuestros días de perros, que hay que ver qué mala leche tienes, menos mal que eres cómico.
De eso trata El Fin de la Comedia, de cómo puedes haber tenido un mal día, llegar la hora de la actuación, subirte como si nada, hacer tu espectáculo dándolo todo, y tras el aplauso del público, continuar tu mal día por donde lo habías dejado. Lo que pasa cuando la comedia acaba, lo que pasa tras el fin de la comedia.
Mi opinión subjetiva, echaba de menos una comedia española donde no estuviese todo el mundo gritando. Una comedia donde te tienes que sentar y prestar atención, no puedes estar haciendo otra cosa al mismo tiempo, te obliga a desconectar de todo, y a disfrutarla. La primera temporada consta de 6 capítulos y la vi del tirón, casi 3 horas contando con la publicidad, y cómo sería mi grado de inmersión que cuando acabó pensé que aún quedaba un capítulo más. Miré el reloj y vi que, en efecto, había acabado, pero yo quería más. Yo, que no aguanto más de una hora sentado frente al televisor.
Tiene chistes de situación, lo normal en una sitcom, y también un montón de chistes sutiles, que se te pueden escapar si no estás con los cinco sentidos. Como he dicho antes, no sólo me reí, sino que la disfruté. Un deleite.
Mi opinión objetiva, que por fin se hace una comedia como debe de hacerse. Una comedia donde lo que manda es el guión, dónde un ejecutivo no te obliga a meter a un niño y a un abuelo, ni una escena de desayuno con un montón de productos con la etiqueta mirando a cámara. Una comedia que cualquier profesional sueña con hacer.
Por buscarle un defecto, no es una comedia que se pueda emitir en una gran cadena, o en otro país, o en otro tiempo, porque está muy ligada a la vida real actual. Se hacen referencias a la vida conocida de Ignatius, a sus trabajos anteriores como La Hora Chanante y los personajes que realizaba, en definitiva, que quien no conozca eso, no podrá apreciar la serie en todo su esplendor. Podría verla sin ningún problema, porque tiene identidad propia, pero se le escaparían muchos detalles que son un lujo, y una pena no poder apreciarlos.
En resumen, que el defecto es que es una pena que esta gran obra no pueda llegar a todo el mundo, lo cual en realidad no es un defecto. Al contrario. Se me hincha el pecho sólo de pensar que se ha hecho esta serie para unos pocos elegidos, pensando en la gente a la que le gusta de verdad la buena comedia.
Por eso debía emitirse en Comedy Central, porque todo el público objetivo está ahí.
Estoy ansioso por ver una segunda temporada.

domingo, 22 de marzo de 2015

Sopa de Gansos INSTANT!

instant
El programa Nuevos Cómicos (ahora Central de Cómicos) de la cadena Paramount Comedy (ahora Comedy Central) ha sido desde el principio la plataforma de lanzamiento de la mayoría de cómicos que lo están petando ahora mismo. A Dani Rovira, Agustín Jiménez, Ángel Martín, Paco León, Flipy, Eva Hache, Vaquero, Joaquín Reyes, Julián López, Ernesto Sevilla, Raúl Címas, Iñaki Urrutia, Sara Escudero y a un largo etcétera se les puede ver ahora por distintas cadenas de televisión y en películas. Pero no sólo ellos. De esta cadena han salido los mejores cómicos de carretera que siguen llenando de risas los bares de toda España sin dar el salto a la televisión (o con apariciones muy puntuales).
Esta cadena y su programa insignia son un referente en el Stand-Up nacional. Son, junto al Club de la Comedia, los que introdujeron el género en este país, (al menos al nivel actual. Stand-Up ya había antes, pero a muy pequeña escala), y ha sido lo que ha dado promoción a miles de cómicos que buscaban hacerse un hueco en este mundo, sirviéndoles de marca. ¿Pero tú has salido en Paramount?, te preguntaban continuamente cuando ofrecías tu trabajo.
La publicidad es muy importante, y salir en televisión ayuda. El problema es que para ver este canal debes tener alguna plataforma de pago. En su día Vía Digital o Canal Satélite Digital (ahora fusionados en Digital+), o bien ONO TVImagenioOrange TV u otras plataformas que te permiten verlas por internet. Como digo, todas de pago, por lo que no puede llegar a todo el mundo. La mayoría de la gente cree que Alex Clavero es un cómico nuevo, y/o no conoce a gran parte de los cómicos con más trayectoria a menos que hayan salido en los canales generalistas. Para solucionar eso, estaba internet. Youtube era a donde la gente iba para ver gratis ese programa que no podían ver en televisión. La verdadera promoción del cómico estaba ahí, en youtube. Salir en Paramount te servía para el currículum, para decirlo cuando querías pedir trabajo, y para tener una grabación de calidad cuando algún posible cliente te la solicitaba. Pero fama no te daba, y cuando llegabas al local a actuar, la gente no te conocía. Ni el tato.
Luego llegó la prohibición. Ante denuncias millonarias de Viacom a Youtube, éste último elimina de manera automática cualquier vídeo subido a la plataforma que pertenezca a este grupo televisivo. El resultado es que los cómicos que han grabado después del capado son más desconocidos todavía si cabe. La cadena tiene muy poca audiencia, y si el contenido no está en la red…
-Pero Comedy Central tiene web propia donde puedes ver esos monólogos.
Eso es cierto. La intención al prohibir subir vídeos a youtube era desviar el tráfico hacia su web (y si consiguen obligar a algún fanático a que contrate alguna plataforma, mejor). Me parece completamente lícito. Pero antes de las redes sociales, la gente sí visitaba webs y portales en busca de contenido, pero la tendencia actual es verlo compartido, y el tráfico directo hacia webs privadas se ha reducido bastante. En resumen, promoción cero.
Ante este panorama, mi propuesta siempre a sido que la cadena diera el salto a la TDT. Accesible a todo el mundo de manera gratuita. Que no lo haga no sé si es un problema de licencias (supongo que no será la única que querría y no hay hueco para todas) o una decisión voluntaria. Sea como fuere, la cosa seguirá como está, al menos a corto plazo.
Y ahí es donde entra Sopa de Gansos INTANT! Factoría de Ficción SÍ está en la TDT. No es una de las cadenas con más audiencia, pero está ahí, para que la vea quien quiera y cuando quiera.
El formato es el mismo: recrear el monólogo de bar para televisión. Accesible. Para todo el mundo. Gratis. En masa. Pero tiene más ventajas, y es que no son tan puristas como la paramon.
¿Qué quiero decir con eso de puristas? Pues que tiene que ser un monólogo al uso, clásico, estándar. No puedes introducir elementos, como el famoso teléfono de Gila, por ejemplo. ¿Que tienes una guitarrita? Pues como mucho canta una canción, pero que sea corta. Hacer todo el monólogo cantado, como que no.
También tienes que ser tú mismo, es decir, no puedes hacer personajes, disfrazarte de alguien y hacer un monólogo desde su punto de vista. Todo esto SÍ tiene cabida en Sopa de Gansos INSTANT!
Un monólogo interpretado por un personaje de Star Wars, ventriloquía, humor musical… y por supuesto, monólogos clásicos. Porque clases de humor hay muchas, y lo que cuenta es hacer reír.
Y sobre todo, humor de calidad. Desde luego, me quito el sombrero. Chapó.
Pero nada ni nadie es perfecto, y no me puedo despedir sin decir algo negativo. Siguiendo la comparativa con Comedy Central, este canal no sólo sirve para afianzar cómicos con trayectoria, sino que también sirve de entrada a cómicos novatos. Hace cantera a la vez que descubre nuevos talentos y los saca del anonimato. Es una puerta de entrada más accesible que cualquier otra para esos artistas que lo hacen bien, pero no tienen los contactos necesarios (o la suerte, o los conocimientos) para darse a conocer. Sin embargo, para participar en Sopa de Gansos debes tener ya cierta trayectoria, cierto curriculum, una carrera profesional ya establecida…
Pero acaba de empezar. Tienen que arrancar y afianzarse, y puede que una vez consigan establecerse a largo plazo, ya sí den cabida a gente nueva.
Poco a poco, pasito a pasito.

sábado, 21 de marzo de 2015

Sopa de Gansos


Muchos cómicos nos quejamos del intrusismo laboral en El Club de La Comedia, donde salen Chicote, Falete, Brasero… haciendo monólogos en vez de llamar a cómicos de verdad. Ahora, por lo menos, alternan algunos cómicos con los famosos, pero en los orígenes, allá por el año 2000, eran sólo famosos. También es verdad que en los orígenes no había tanto profesional como ahora, pero si a día de hoy se sigue haciendo, un motivo tendrá. Y el motivo es la audiencia. Del público se dice que es respetable, pero no porque haya hecho nada para ganarse el respeto, sino porque hay que respetarlo, y punto. El cliente siempre tiene la razón, y hay que dársela aunque no la tenga. Hay que darle lo que quiere. Si la gente quiere Sálvame, pues habrá que darle sálvame. Sin ir más lejos, al día siguiente del estreno de Sopa de Gansos, Gran Hermano Vip batió su propio récord con un 31,6% de share. No olvidemos que la televisión es un negocio. Conseguir que una cadena apueste por un programa de humor ya es bastante complicado, casi todos los intentos que se hacen acaban durando poco, la audiencia manda, y si hay que meter algún famosete para ganar algún punto, pues se mete. Todo sea por que el humor siga teniendo su hueco en la pequeña pantalla.
-Ya, pero es que los monólogos de esos famosos son muy malos. 
Eso ya es otra historia. Que se prime más el continente que el contendido en televisión no es nuevo, pero como he dicho antes, si no se puede tener todo, pues se busca lo que optimice la audiencia. Al final todo se reduce a una simple operación matemática.
¿Y por qué hablo de El Club de la Comedia si el post va de Sopa de Gansos? Pues porque durante la emisión del programa, en Tuiter no paraban de comparar ambos programas.
Por un lado por el formato, que se parecía mucho. ¿Y qué esperabais? Un programa de actuaciones en directo, con presentador (presentadores en este caso). No hay muchas combinaciones posibles.
Y por otro lado, y de ahí la comparación con el club de la comedia, lo malos que eran los monólogos de los famosos, en este caso Santi Millán y Paz Padilla. En una cosa tienen razón, los monólogos no solo apenas tenían gracia, sino que estaban demasiado anticuados. Sin embargo, tanto Santi como Paz SON CÓMICOS. Sí, que ahora uno se ha centrado en su carrera como actor y la otra trabaja en Sálvame, de acuerdo, pero ambos empezaron en este mundo haciendo reír, no son famosetes y ya está. A lo mejor lo que pretenden quienes critican es que sólo haya cómicos de stand Up. La comedia es mucho mas, no sólo stand up, no seáis tan puristas. De hecho, en el programa hubo otras actuaciones, otro estilos, no monólogos únicamente. Hay muchas clases de humor, y parece que todas tienen cabida en este programa, y eso está bien.
-Pero es que se notó mucha diferencia entre los monólogos de Paz y Santi con respecto al de Alex Clavero.
Y te doy toda la razón. Alex Clavero fue para mí lo mejor de la noche sin duda, y en el club de la comedia también se notan esos saltos de calidad entre cómicos de verdad, y famosetes.
Pero el programa se emite en cuatro, y eso exige un nivel de audiencia muy alto, y se necesitan reclamos. Si luego los reclamos no están a la altura, el programa acabará cayendo como otros tantos en el pasado.
Sin embargo, ahí está Factoría De Ficción. Sopa de Gansos Instant para los viernes por la noche, en una cadena donde los altos picos de audiencia no son tan importantes, donde se tendrán más en cuenta el contenido, donde tendrán su oportunidad cómicos buenísimos aunque menos conocidos.
Y ahora una profecía mía, opinión personal, y es que sinceramente creo que la versión Instant tendrá mucha más calidad, y más futuro en antena, que su hermano mayor.
Os lo diré cuando lo vea.
Sopa de Gansos tiene muchos puntos mejorables. Por ejemplo, los presentadores. Si antes hablábamos de reclamos en las actuaciones, la figura del presentador también ejerce esa función. Tanto Florentino Fernández como Dani Martinez tienen tirón mediático, y ambos se dedican al humor. Son la pareja perfecta para un programa de este tipo. Sin embargo, creo que están un poco desaprovechados. Sinceramente creo que a ambos se les puede exprimir un poco más. Soy consciente que únicamente son los presentadores, que el protagonismo se les cede a las actuaciones, pero entonces no veo necesario que tengan que ser ellos dos. A menos, claro, que sólo se les contrate por su imagen y no por su trabajo.
Resumiendo, el programa estuvo un poco flojo. Me gusta mucho la idea, creo que podría convertirse en un referente (como El Club de la Comedia o Nuevos Cómicos de Paramount Comedy), pero para eso habría que reforzar los puntos débiles, y hacerlo ya, porque el público no tiene paciencia, y el 10% de share del estreno puede bajar considerablemente en la segunda emisión.
Y sería una pena.

Hablemos de Comedia

Llevo ya muchos años dedicándome a esto. He escrito columnas, he interpretado monólogos, obras de teatro e incluso canciones paródicas. He realizado animaciones, doblajes, e incluso me he atrevido con el humor gráfico. A veces con éxito. Otras no tanto. Disfruto los aciertos y aprendo de los errores. Y precisamente esos errores son los que te hacen coger experiencia, tablas, aprender cada día una cosa nueva, y ver esta profesión desde la humildad y el respeto. Un trabajo admirado por unos, despreciado por otros. Y desconocido por la mayoría. Los entresijos que lleva, las horas y horas escribiendo, probando, volviendo a escribir, ensayando… Viajes, soledad y vida nocturna, mayoritariamente.
Vivo la comedia desde dentro y desde fuera. Desde dentro como profesional de la misma. Desde fuera como espectador fanático de todo lo que pretenda hacer reir. Por eso me voy a permitir comentar, desgranar, aplaudir y criticar, todo lo cómico que pase frente a mis narices y, por qué no, buscar el lado cómico a cosas que no lo son tanto.
Internautas e internautos, hablemos de comedia…