viernes, 22 de enero de 2016

El Secreto de la Modelo Extraviada

Personajes esperpénticos y una prosa fluida, mezclando, con estilo, lenguaje culto con expresiones populares, hacen de este libro de Eduardo Mendoza todo un placer para los amantes del humor y de la literatura.
Si a eso le sumas lo grotesco que resulta que una persona, proveniente de los bajos fondos de la sociedad e ingresada en un sanatorio mental, le lleve la delantera en pesquisas detectivescas a la propia policía, el placer es mayor.
Y aunque el objeto de esta entrada es la novela “El secreto de la modelo extraviada”, también podría servir para cualquiera de los cuatro capítulos anteriores de esta serie protagonizada por el detective sin nombre, titulados, por orden cronológico, El Misterio de la Cripta EmbrujadaEl Laberinto de las AceitunasLa Aventura del Tocador de SeñorasEl Enredo de la Bolsa y La Vida.
Unas novelas donde el placer está en la lectura en sí, que hace que no te importe si el final es previsible u otros factores que mierdean el género detectivesco. Pero es que, además, no es el caso. La novela gira arrastrando al lector con ella, y te lleva de un lugar a otro hasta que irremediablemente termina y te deja con ganas de más.
Por suerte, el autor tiene otras novelas paródicas fuera de esta serie, entre la que destaca la conocidísima “Sin Noticias de Gurb”.
Particularmente, creo que hacer humor en literatura, sin el apoyo visual del cine o televisión o los espectáculos en directo, sin el apoyo enfático del lenguaje oral, es extremadamente difícil, puesto que estás mucho más limitado a la hora de expresarte, mucho más susceptible de la interpretación del lector. Y Eduardo Mendoza se mueve con maestría en ese terreno.

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